Investigación

  Investigación ABP #5 – Administración efectiva del tiempo


Consecuencias negativas de la procrastinación.

En la vida diaria de todas las personas, se llevan a cabo un sin número de actividades que requiere de un tiempo en específico para su realización, pero en muchas ocasiones, se crean distracciones que interrumpen estas actividades dando camino a la procrastinación y por ende la demora y el atraso de la creación y/o realización de las mismas. Para profundizar de mejor manera en el tema, hay que empezar con el significado de la procrastinación que se define como posponer o aplazar tareas, deberes y responsabilidades por otras actividades que nos resultan más gratificantes pero que son irrelevantes.

La procrastinación no es un defecto del carácter o una maldición misteriosa que ha caído en tu habilidad para administrar el tiempo, sino una manera de enfrentar las emociones desafiantes y estados de ánimo negativos generados por ciertas tareas: aburrimiento, ansiedad, inseguridad, frustración, resentimiento y más.

La naturaleza particular de nuestra aversión depende de la tarea asignada o la situación. Podría ser debido a que la tarea misma es inherentemente poco placentera, como tener que limpiar un baño sucio u organizar una aburrida y larga hoja de cálculo para tu jefe. Sin embargo, también podría resultar de sentimientos más profundos relacionados con la tarea, como dudar de uno mismo, tener baja autoestima, sentir ansiedad o inseguridad.

La procrastinación no es sinónimo de mala organización del tiempo. Las personas que planifican también retrasan sus tareas. Incluso para ellas, estas son las consecuencias.

Cuando te estresas, tu amígdala, un área del cerebro que contribuye al procesamiento emocional, envía una señal de angustia al hipotálamo, según Harvard Health Publications de la Facultad de Medicina de Harvard, esta área funciona como un centro de comando, comunicándose con el resto del cuerpo a través del sistema nervioso para que la persona tenga la energía para luchar o huir.

Los expertos definen la procrastinación como una falla en la autorregulación personal que se caracteriza por el retraso irracional de tus tareas a pesar de que las consecuencias sean positivas o negativas.

No importa que tan bien organizado y comprometido estés, si eres un procrastinador, lo más probable es que hayas desperdiciado varias horas de tu día en actividades triviales como las redes sociales, ver televisión, comprar en línea, cuando en realidad debiste invertir este tiempo de trabajo en actividades como tus proyectos personales o académicos.

En conclusión, la procrastinación es una forma que todas las personas usan con la finalidad de alejarse o tomarse un tiempo de las presiones que le producen sus actividades, y aunque no resulta ser malo a corto plazo, se puede transformar en una costumbre lo cual termina en un mal hábito.